El Ayuntamiento de Bilbao ha iniciado los trabajos de campo correspondientes a la redacción del Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico y Arqueológico. KREAN está desarrollando estos trabajos, con la asistencia especializada de Ondare Babesa (empresa de servicios arqueológicos) e Ikusmira (empresa de servicios de investigación histórica), que constituyen el punto de partida operativo del contrato para la elaboración y tramitación del Plan Especial, en coherencia con las determinaciones del PGOU de Bilbao 2022.
El objetivo de este trabajo de campo es avanzar en el conocimiento y análisis de la riqueza patrimonial de la ciudad. Esta primera fase incluye un programa de participación ciudadana, con acciones informativas, consultivas y de devolución de resultados durante todo el proceso. Al mismo tiempo, se van a iniciar sesiones técnicas consultivas con colectivos o profesionales de reconocido prestigio del patrimonio de la ciudad y con los departamentos de Cultura del Gobierno Vasco y Diputación Foral de Bizkaia.
El Plan Especial se concibe como el instrumento normativo destinado a reforzar la protección, gestión y puesta en valor del patrimonio urbano y arqueológico de la ciudad, que actualmente cuenta con más de 1.200 elementos edificados protegidos, además de conjuntos urbanos, elementos singulares y áreas de protección arqueológica. Su ámbito de aplicación abarca todo el término municipal, con excepción del Casco Viejo y Bilbao La Vieja, ya regulados por planes específicos, e incorpora como novedad el análisis de arquitectura posterior a 1970, hasta ahora no considerada en anteriores planes generales.
De manera específica, el trabajo pone un énfasis especial en el Ensanche bilbaíno, tanto por la concentración de edificios singulares como por el valor ambiental, paisajístico y estructural de su trama urbana. El Plan plantea una reflexión integral sobre la protección de este ámbito, prestando atención a elementos configuradores como los chaflanes, los trazados urbanos y los espacios públicos, y estableciendo criterios de ordenación para edificios no protegidos individualmente. Como resultado, se generará una base de datos dinámica que facilite el seguimiento, mantenimiento y actualización del patrimonio desde los servicios técnicos municipales.